Este blog es de catársis... No lo tome personal, lo tome a mal, sino le gusta simplemente no lo tome !

No hay corrección de estilo ni ortografía. Se me olvidan muchos puntos, algunas comas y me como palabras completas y letras. Ya lo verá.

martes, 13 de diciembre de 2005

Saber Pedir un deseo...

"LOS TRES DESEOS
(Cuento popular)

Este era un hombre pobre llamado Batistín. Batistín tenía una viña y en ella trabajaba todos los días. Muy temprano en la mañana salía a cuidar sus uvas. Trabajaba toda la mañana y al mediodía almorzaba allí mismo, en la viña, y después de almorzar le entraban ganas de echarse una siesta. Así que se acostaba debajo de un árbol y soñaba. Y siempre soñaba el mismo sueño. Batistín soñaba que ya no era un hombre pobre, que ahora era un hombre rico que comía en un plato de oro. Al finalizar la tarde, Batistin regresaba a su casa y allí, como siempre, lo esperaban su mujer y su mamá.

Su mujer era una mujer gruñona que todo el tiempo le reclamaba por no tener hijos: ¡Qué pasa contigo Batistín, llevamos 20 años de casados y no tenemos hijos! ¡Quiero quedar embarazada, Batistín! Y Batistín le contestaba: No te quejes mujer, son los designios de Dios.

Su mamá era una vieja ciega que a toda hora se quejaba de su ceguera: ¡Ay Batistín, qué desgraciada soy. No puedo verte ni ver el campo ni la viña! ¡Qué desgraciada soy, Batistín!. Y Batistín le contestaba: No te quejes mamá, son los designios de Dios.

Una mañana Batistín fue a la viña y trabajó, al mediodía almorzó, y después se acostó bajo el árbol a echar la siesta, y estaba soñando que ya no era un hombre pobre, que ahora era un hombre rico que comía en un plato de oro, cuando en el sueño Dios se le apareció y esto le dijo: Batistín, estoy complacido contigo porque aceptas mis designios, así que te quiero recompensar y conceder un deseo, el que tu quieras Batistín, pero uno solo. Mañana a la hora de la siesta volveré a presentarme en tu sueño y deberás expresar tu deseo.

Esa tarde, Batistín regresó temprano a la casa y le contó el sueño a su mujer, y ésta le dijo: ¡Pídele que quede embarazada, quiero tener hijos, Batistín. También le contó el sueño a su mamá, y ésta le dijo: ¡Pídele que tu mamá recobre la vista, quiero ver Batistín!. Pero Batistín soñaba con ser rico y comer en un plato de oro. Y esa noche no pudo conciliar el sueño, pasó de largo.

En la mañana trabajó en la viña, al mediodía almorzó, después se acostó a echar la siesta, y en el sueño Dios se le apareció: ¿Ya lo tienes Batistín? ¿Ya tienes tu deseo? Recuerda, uno solo, Batistín, un solo deseo. Batistín no sabía que pedir, recordaba el deseo de su mujer, el deseo de su mamá y su sueño, quería complacerlas, pero también quería hacer realidad su sueño. Dios apuró: ¿Listo Batistín? Tengo cosas que hacer.

Y Batistín dijo: Listo Señor, quiero que mi mamá vea a mis hijos comer en un plato de oro."



Y, ¿Si yo supiera pedir los deseos como lo hace Bastín? otro sería el cuento, no? Yo he descubierto con el tiempo no es que los deseos no se cumplan, siempre se cumple, el error esta en que los formulamos erróneamente!

¿Qué Piensan Ustedes?

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